La Comisión Europea presenta un plan para erradicar la “gitanofobia”


Demasiados gitanos sufren todavía discriminación y pobreza en el seno de la UE. Y la Comisión Europea ha presentado un plan destinado a favorecer su integración y a acabar con la “gitanofobia”.

Las cifras nos hablan de sus dificultades. Se calcula que 41% de los gitanos ha sufrido alguna forma de discriminación en los últimos 5 años, que el 80% de los niños están en riesgo de pobreza y que el 62% de los jóvenes no reciben educación o formación.

El plan de la Comisión identifica siete áreas de atención, entre las que destacan la educación, la salud y el acceso a la vivienda.

“Nuestro objetivo es lograr la igualdad y, obviamente, estas comunidades deben integrarse para llegar a ser finalmente iguales”, explica Helena Dalli, comisaria europea de Igualdad. “Pero existen problemas muy, muy graves. Por ejemplo, menos del cincuenta por ciento de la población romaní tiene un empleo. Y el ciclo se repite porque tienen problemas de escolarización. No envían a los niños a la escuela o los niños son segregados en las escuelas”.

Esta no es la primera iniciativa de la Unión Europeo para integrar a los gitanos. Pero en más de una ocasión se ha topado con la falta de cooperación de las autoridades locales.

“Tenemos gobiernos sin voluntad política para implementar los compromisos adquiridos. No es cierto que no sepamos cuáles son las soluciones. Las soluciones ya estaban sobre la mesa. Pero no las implementan porque temen perder votos si hacen algo positivo por los gitanos”, afirma Zeliko Jovanovic, Director de la Oficina de Iniciativas Gitanas de la Open Society.

Por ello, se considera clave hacer un seguimiento de cómo se implementa el plan y sobretodo del uso que se hace del dinero europeo.

“La corrupción es uno de los mayores problemas. Tenemos que combatirla y sólo podemos hacerlo con monitoreo, para saber de dónde viene el dinero y a dónde va el dinero. Este ha sido el gran problema en el pasado, porque solo una pequeña parte del dinero ha llegado a las personas a las que estaba destinado y que lo necesitaban. Y el resto del dinero, desapareció”, denuncia Romeo Franz, eurodiputado alemán de etnia gitana.

En Europa viven unos seis millones de gitanos, principalmente en Bulgaria, Rumanía y Hungría.